03 julio 2008

VIVIR PARA TRABAJAR O TRABAJAR PARA VIVIR?



Hola a todos...como están?! Hace unos días que no actualizo el blog porque he estado ocupado armando un nuevo proyecto, pero aquí les traigo un artículo para pensar un poco acerca de nuestra vida y nuestro trabajo, 2 cosas que deben ocupar un espacio en cada uno de nuestros días. Ahora, la relevancia o el peso que le demos a cada parte dependerá sólo de nosotros.

Los antiguos griegos llamaban "topon" al trabajo. Y la misma palabra también significaba "dolor". Así, ¿cómo extrañarnos de que ningún griego libre deseara embarrarse las manos con ocupaciones manuales? Mientras esclavos y extranjeros trabajaban, los aristócratas dedicaban sus horas al arte, la filosofía y los deportes.

Es cierto que, en el capitalismo, ya no existen esclavos, al menos, en el sentido original de la palabra y a la escala que alcanzó en ese entonces.

La mayoría debe ganarse el pan con el sudor de su frente, pero ¿cuántos litros de sudor son necesarios para sobrevivir en la vida corporativa?

En el mercado argentino, el IAE participó del estudio IFREI (International Family-Responsible Employer Index) desarrollado por el IESE Business School de España con el objetivo de identificar las mejores prácticas de conciliación de trabajo y familia aplicadas en el país.

La encuesta, arrojó que, si bien la mitad de las firmas argentinas poseen políticas de conciliación de trabajo y familia, éstas aún no son ampliamente aplicadas. En una escala donde 100 es la empresa perfecta, las compañías argentinas obtuvieron un puntaje de 43.

Sin dudas, queda mucho por hacer, aunque los resultados no parecen tan negativos si consideramos que, en España, las empresas alcanzaron 45 puntos.

Según Rubén Figueiredo, profesor de Comportamiento Humano del IAE sostiene, al igual que muchos otros estudiosos del tema que nos ocupa, que la falta de una cultura del equilibrio termina impactando negativamente sobre las empresas bajo la forma de desmotivación, ausentismo, escasa creatividad y mal clima organizacional.


En definitiva, estos factores terminan afectando el compromiso del empleado, el prestigio institucional y la productividad de la compañía.

Para solucionar este conflicto, en un país arrítmico económicamente como lo es Argentina, deberíamos incorporar el tema a la estrategia de capital humano e implementar sistemas de medición para estimar la eficacia de las políticas.
Y derribar el viejo mito de que sólo ascienden quienes se desloman trabajando.

Tú como concilias trabajo y vida personal?
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