31 marzo 2009

INFORME RESERVADO: SE CREE HABRA MEDIDAS IMPOPULARES EN EL 2 SEMESTRE DEL AÑO (PARTE 1)


La creciente incertidumbre y el riesgo político comienzan a provocar temores en la mayoría de los hombres de negocios, banqueros y empresarios. Aquellos que conforman el llamado establishment local han empezado a cambiar su estado de ánimo. Hace más de diez días se mostraban relajados ante la sorpresiva decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de adelantar los comicios al mes de junio. Veían en esa movida un gesto que podría llegar a despejar dudas y temores. Sin embargo, la volatilidad del clima político y social más el conflicto con el campo generaron desasosiego en el mundo empresario y financiero.

Paulatinamente, comenzó a instalarse la sensación de que el anticipo electoral no era tanto una jugada pícara de los K, sino una muestra de la alarmante situación fiscal y financiera. "Si deciden que votemos en junio es porque en el segundo semestre van a anunciar medidas impopulares porque se están quedando sin plata", comentan entre los banqueros.

La interpretación de los hombres de negocios tiene que ver con la imposibilidad del gobierno de tomar decisiones drásticas antes de los comicios porque no caerían bien y podrían complicar el destino electoral de Néstor y Cristina. Por eso se especula con una devaluación más aguda luego del 28 de junio. "La decisión está tomada", dicen en la Unión Industrial Argentina sin disimular la expresión de deseos. Pero la orden del ex presidente es guardar silencio para no asustar a la opinión pública.

Quienes no han cumplido con esa directiva fueron blanco de la ira K. El vicepresidente de la UIA, José Ignacio De Mendiguren, recibió un duro reproche telefónico de un alto funcionario a la salida de un programa de TV. El ex ministro y dirigente fabril comentó durante la emisión televisiva que en poco tiempo más se iba "a recuperar la competitividad porque el dólar iba a subir por arriba de los 4 pesos". Con malos modos le exigieron que se callara la boca.

Mientras tanto, otro aliado del kirchnerismo, como el banquero Jorge Brito, ha caído en desgracia. Kirchner está muy enojado con él porque le informaron que el Macro fue una de las entidades que más dólares compró en las últimas semanas. "Dice que es amigo nuestro, pero nos traiciona por atrás", dicen que comenta el ex presidente. Además, han detectado un encuentro de este banquero con la vicejefa de Gobierno porteña, Gabriela Micheti.

Sea como fuere, lo cierto es que la incertidumbre política y el temor a una devaluación poselectoral han incrementado la demanda de dólares en la plaza financiera. En la City se dice que no debería sorprender que en las próximas semanas se perciba una corrida contra el peso que puede extenderse hasta el domingo 28 de junio. Las empresas y los particulares quieren poner su capital a resguardo y el "verde" siempre fue un buen refugio.

Las primeras señales se han detectado a lo largo de esta semana y por eso el Banco Central tuvo que activar su participación para mantener bajo control la cotización de esa divisa. En los últimos días ha crecido la preocupación en el gobierno porque, pese al férreo control de cambios, la sangría en los bancos continúa y esos fondos se van al dólar. Se calcula entre los economistas privados que marzo concluirá con una fuga de más 2.000 millones de dólares del sistema financiero.Además, todas las semana circula el rumor de la renuncia de Redrado. Se dice que esos rumores salen de algunas usinas gubernamentales, alentadas por sectores empresarios que buscan una mejora cambiaria, para desgastar la figura del presidente del BCRA.

La consultora Finsoport, que dirige Jorge Todesca, informó que el Banco Central perdió 7.300 millones de dólares de las reservas internacionales, aunque la merma ha sido ignorada por las cifras que difunden la autoridad monetaria.

El otro dato que ratifica esta tendencia tiene que ver con los números de los depósitos de argentinos en Uruguay.

Los últimos números del Banco Central de Uruguay indican que crecieron un 40% y llegaron a su máximo en una década. El dinero argentino en bancos uruguayos superan los 2.000 millones de dólares y acapara el 90 por ciento de las cajas de seguridad. En Montevideo creen que la movida continuará hasta las elecciones.

Continuará en la próxima entrega
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