05 abril 2010

COMPRA EN 50 CUOTAS SIN INTERES!!!( Y SERÁS MIO POR 4 AÑOS)



Poder cancelar un producto sabiendo de antemano que en el 2014 seguirá pagando lo mismo que hoy, resulta más que tentador en un país con una inflación del 25%. Sin embargo, gran parte del beneficio quedará contrarrestado por una serie de gastos que pueden llegar a representar el 60% del valor.

"Pagás la primera cuota hoy y la última en el 2014". "Siempre la misma y en pesos". Esos pensamientos son los que dan vueltas y vueltas por la mente de Federico desde hace varios días.

Hace rato que tiene ganas de comprar un artículo electrónico que necesita para su hogar. Y la avalancha de anuncios que promocionan las "50 cuotas sin interés", parecen ser una señal que le preanuncian que el momento ha llegado.

Finalmente se decide. Pero se encuentra con un pequeño detalle. El banco con el que Federico opera, y donde él tiene la cuenta sueldo, no es el que lo habilita a acceder a la promoción.

Entonces decide hacer los trámites para sacar otra tarjeta, es decir, aquella que necesita para poder cumplir con su tan ansiada compra.

Así como Federico, hay una gran cantidad de argentinos "multiplásticos" que, al ver que su tarjeta no es la misma que aquella que ofrece el beneficio puntual al que quieren acceder, deciden hacerse de otras. Sólo para aprovechar una promoción.

Ahora bien, el comprar ese artículo electrónico en 50 cuotas obligará a Federico a un compromiso no menor: el de permanecer durante los próximos cuatro años vinculado con la nueva entidad.

Salvo que decida cancelar su deuda con antelación, una práctica que, en general, no es muy común.

"Con estas promociones, los bancos logran prolongar el vínculo y lo extienden durante todo el plazo que dura la financiación", apunta Gustavo Giraldez, de zonaBancos.com. Durante tan prolongado lapso de tiempo que se requiere para cancelar la totalidad de las cuotas (12, 24, 48, 50 y hasta 60), el usuario deberá afrontar cargos administrativos mensuales.

En el caso de Federico -que finalmente se decidió por la compra de un LCD a 50 meses- deberá pagar el seguro, resúmenes de cuenta y costos de renovación anual correspondientes... también hasta el 2014.

Las cifras mensuales resultan, a simple vista, pequeñas. No así la acumulada.

Si se consideran los valores de mercado que se cobran por cada uno de los cargos mencionados, resulta que los beneficios logrados por el consumidor al diferir el pago en el tiempo quedan -en parte- contrarrestados por estas erogaciones mensuales.


Resúmenes y renovaciones, en cifras

Resúmenes: uno de los cargos que suele pasar desapercibido para muchos usuarios es el costo de envío del resumen, que pueden ir desde los $144 anuales ($12,00 mensual) a $264 por año ($22 mensual), según datos informados por el propio Banco Central.

Sólo el usuario lo evita si tiene el saldo en cero. Pero no es el caso de Federico que, mes a mes, recibirá el monto de la cuota correspondiente al período.

Ahora bien, si se consideran las 50 cuotas que se ofrecen por la compra de un electrodoméstico, debe tenerse presente que a lo largo de ese tiempo se habrá pagado -por tales envíos- un acumulado que va desde los $600 ($12 mensual) a los $1.100 ($22 mensual).

Para un LCD de 32", cuyo valor de contado oscila entre los $3.500 y los $4500, esos $1.100 vendrían a representar un 27,5% del valor del producto (para el caso de los $600 enunciados sería el 15 por ciento).

Renovación: otro elemento que "pisa fuerte", que se sumaría al anterior, serían los costos de renovación anual.

Si se tiene en cuenta el universo de las tarjetas clásicas, el gasto promedio asciende a los 350 pesos. Aunque algunas entidades llegan a cobrar cerca $750, como es el caso del BBVA Francés, un jugador muy activo en estas tan anunciadas promociones.

Vale decir: si se consideran las 50 cuotas (4 años y fracción), el usuario deberá pagar, entonces, un total de $1.400 ($350x4).

¿Cuánto se deberá pagar finalmente?
Vale decir que:

•Entre el cargo por envío del resumen
•Y la mencionada renovación
Aquellos que, como en el caso de Federico, sacaron una tarjeta para comprar un determinado producto a 50 meses -para luego mantenerla inactiva- deberán afrontar un gasto que se moverá en la franja de $2.000 a los casi 2.500 pesos.

Para el ejemplo del LCD de 32", sólo estos dos ítem equivalen a entre el 50% y el 62% del precio que se ofrece por dicho artículo por pago contado.

Claro está, todo esto sin considerar el costo de franqueo, seguro de vida, etc.

La única forma que tiene para prorratear estas erogaciones será, justamente, comprando más, aunque esto no forme parte de su idea inicial.

¿Cómo juega la inflación?
Beneficia al usuario respecto a que la cuota número 50 -que pagará en el 2014- será la misma que la número 1. Por tal motivo, en un país con un índice que este año rondará el 25% anual, la adquisición del producto resulta más que tentadora.

Como contrapartida, ese valor fijo viene a chocar con otro variable.

En efecto, el usuario no sabrá, a ciencia cierta, cuál será el gasto de resumen, renovación, seguros, etc. que deberá afrontar dentro de unos años, atado al producto que compró en 2010.

Tal es el caso de Federico, un personaje imaginario pero que a su vez representa la realidad de muchos argentinos.


Conclusión: COMPRA EN 50 CUOTAS SIN INTERéS!!!( Y SERÁS MIO POR 4 AÑOS)
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